Cariño:
Lo único que tengo a mi favor son las palabras, es el arma que utilizo en momentos de tristeza.
Quisiera decirte tantas cosas que no puedo expresar, desearía poder transmitirte todos mis miedos, para que me entiendas.
No puedo pretender que vivamos una eternidad, siendo unas simples mortales, sin destino ni experiencia. Pero es que me niego a la agonía absurda de perderte de a poquitos, como quien sabe que se acerca su asesino a paso firme y no le queda más remedio que esperar con calma el golpe final.
Es que no quiero perderte.
No quiero ver la vida si no es a través de tus ojos y sé que me sentiría vacía al besar otros labios. ¿Por qué habría de buscar en alguien más el calor infinito que encuentro entre tus brazos?
Y todos los sueños que sueño a tu lado, los quiero hacer realidad... Y todas las cosas que no hemos vivido.
Te necesito más de lo que puedas imaginar, supongo que puede ser un problema... No quiero que te ahogues en mis emociones.
¿Sabes? Ya descubrí cuál es mi peor miedo... Me aterra que la gente que amo se olvide de mi, y que me dejen de lado. Me destrozaría el alma dejar de ser importante en tu vida.
Por favor, pase lo que pase, no me olvides.
Debes estar pensando que soy una tonta por pensar en tantas cosas malas, lo siento. Es sólo que me dejo afectar mucho por las cosas.
Tienes que saber que te quiero demasiado... mi vida, mi todo.
Siempre tuya.
G, Danielle.
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