viernes, 21 de marzo de 2014

Historia de una Paola incorrecta.

Hola.
Mi nombre es Daniela, de hecho es Daniela Paola pero la verdad es que nunca me ha gustado mi segundo nombre.
Nací un 07 de noviembre, en un hospital que se llamaba Lorencita Villegas de Santos -llamaba porque ya no existe-, en la ciudad de Bogotá, la capital de Colombia.
Mis primeros años de vida fueron una constante lucha, tuvieron que hacerme muchas operaciones y un día una enfermera le dijo a mis padres que -pa' qué se preocupaban si igual yo me iba a morir?-, pero a pesar de la ira que los invadió sabían que acabando de llegar no me iba a ir. Al final todo salió bien y la enfermera se tragó sus palabras, como debía hacerlo.
Desarrollé un gran interés por aprender y tenía ganas enormes de ir al colegio, pero perdí mi primer año escolar porque no podía asistir por encontrarme enferma. Pero no crean eh, solo fue ese año y el resto que vinieron dieron frutos. Aprendí a leer y a escribir con gran facilidad y obtenía la medalla de excelencia en casi todas las clausuras.
Como mis padres trabajan me tocaba quedarme sola en la casa la mayor parte del día, pero tenía una bolsa enorme llena de juguetes así que ponía Cartoon Network en el televisor y desocupaba la bolsa en la sala, podía jugar por horas sin parar y nunca me aburría porque era como estar en una juguetería, tenía muchas cosas. Recuerdo más que nada una especie de "legos" que me regaló mi madrina, armaba demasiadas cosas con eso.
Después de un tiempo me cambié de colegio, el primer día estaba muy nerviosa porque era un colegio de monjas y yo no era muy buena para socializar, bueno nunca lo he sido, aparte era muy bajita, bueno lo soy, y las personas creían que ingresaba a cursos inferiores. Eso fue muy fail. El caso es que me adapté muy bien al colegio y me gustó mucho, en cuarto conocí personas maravillosas y en séptimo tuve el primer gran problema de mi vida por cuestiones absurdas, esa fue la primera vez en la que me sentí terrible y empecé a pensar que soy una mala persona, cosa que me persigue hasta hoy. En octavo me entraron unas ganas tremendas de cambiarme de colegio y al final lo hice, me pasé al colegio al que menos quería pero al que me tocaba, porque sí, porque ahí estudiaban mis hermanos, porque me quedaba a dos cuadras de la casa y sabía que al final la madrugada no sería tanta.
El primer día, como muchos primeros días, fue terrible, comenzando porque igual no me gustaba el colegio y extrañaba en cierta medida a las monjitas, pero al final terminé conociendo a personas igual de maravillosas que en mi ex colegio, en eso soy una persona afortunada, he conocido a muchas personas geniales en mi vida y claro, algunas pocas ovejas negras, pero esas no importan tanto.
De ese colegio me gradué y en lo poco que lleva este 2014 me han pasado muchísimas cosas, demasiadas, una tras  otra, es algo realmente loco, aún me cuestiono que más va a pasar...
Algo sobre mí: ... Tengo la sonrisa rota, trato de repararla con cosas que sé que me hacen daño, pero alivian momentáneamente, no sé, así soy. También amo escribir, pero eso ya se sabe. Me gusta ir a perderme al centro, y cuando las personas me sonríen en la calle, caminar bajo la lluvia sin sombrilla y columpearme hasta estar mareada, comer chocolate hasta que me duele la cabeza y leer y leer y pintar y pegar lo que pinto en mi cuarto y arrancar todo lo que tengo pegado en las paredes y botarlo a la basura cuando me canso,es decir, cuando me canso del mundo... También me gustan las canciones de José Alfredo Jiménez, José José y Julio Jaramillo, cantar me ayuda a desahogarme... y también quisiera poder decirle todas estas cosas a alguien.
En fin, mi entrada más larga y menos significativa.Ya casi cumplo dieciocho años y estoy joven, pero me siento tan vieja... No quiero hacer nada de cumpleaños.

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