domingo, 17 de marzo de 2013

Diario de un corazón roto.

"Al perderte yo a ti, tú y yo hemos perdido, yo, porque tú eras lo que yo más amaba; y tú, porque yo era el que te amaba más. Pero de nosotros dos tú pierdes más que yo, porque yo podré amar a otras como te amaba a ti, pero a ti no te amarán como te amaba yo"



¡Qué vida complicada!
Bueno, a decir verdad, soy yo la que me complico.
Es difícil darme cuenta de todo lo que ha cambiado en mi vida en el último mes. Es difícil mirar atrás y ver que algo que yo creía tan sólido y una persona que creía tan firme en mi vida (de esas que crees que van a estar ahí para ti cuando les necesites, ese tipo de personas con las cuales puedes tener conversaciones amenas y gratos momentos) se marchó, simplemente dijo adiós y eso fue todo.
Y luego estoy yo, tratando de recoger los pedazos y armar el puzzle para tratar de saber en qué momento todo comenzó a agrietarse.
Alguna vez leí que el dolor del rompimiento era directamente proporcional a la belleza de la relación, creo que en mi caso es muy literal. Bueno, eso fue lo que me pasó las primeras semanas.
Llega un momento en el cual ya no puedes seguir buscando culpables y comienza la búsqueda del ser, el momento de re-inventarnos y dejar todo el dolor causado atrás, es aquí donde descubres que la vida es muy corta como para deprimirse.
En este momento de mi vida me he prometido a mi misma muchas cosas, espero poder cumplirlas.



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