Tengo insomnio. ¿A dónde irán a parar estas horas que deberían ser de descanso y que se convierten en nada? Este será uno de esos escritos que carecen de sentido. Es un experimento, estoy tratando de poner en palabras lo que pasa por mi mente. Digamos que estoy en modo 'escritura automática'. Ya lo he hecho antes, la idea es dejarse llevar y que las palabras fluyan a su ritmo.
Tal vez todo lo que escribo en este blog lo hago en ese mood, por eso cuando me preguntan por qué escribo esto o aquello no sé qué contestar. Las personas deberían saber que no me gusta dar explicaciones. No es agradable vivir atormentada por un 'por qué'. No vale la pena hablar tanto. A veces ni siquiera vale la pena escribir; pero bueno, ya estoy divagando.
¿Y ahora qué? Siento que debería subir a mi habitación y acostarme a dormir, pero una parte de mí se niega. El problema es que no sé qué quiere esa parte, que es la más fuerte, la que me lleva a escribir hablando de nada.
A veces me siento muy vieja, es algo ridículo pues sólo tengo diecinueve años. Recién cumplidos. Pocas felicitaciones. Ni un solo regalo. ¿Por qué la gente presta especial atención a los cumpleaños? A mí me hacen sentir incómoda, es como si estuviera obligada a hacer sentir bien a alguien por veinticuatro horas, largas horas.
No puedo con la gente.
Aún me da mareo cuando fumo.
Soy muy impulsiva.
Mi depresión se transformó en vacío.
Quiero estudiar teatro y aprender a tocar piano.
Quisiera volver a estar en sexto de primaria.
Columpiarme me marea tanto como fumar.
La sensación es terrible y agradable
cuando hago ambas cosas al tiempo.
El Ipod que tengo no es mío sino de Andrés.
No sé qué haría sin Andrés.
Siento que mi ternura alcanza el fondo del abismo con cada día que pasa. Creo que me estoy acostumbrando a no sentir, a olvidar con rapidez, a llorar con lágrimas falsas, a adaptarme a las situaciones. ¿Dónde estoy cuando digo lo que los demás quieren escuchar, en lugar de hablar por mí? ¿Y si lo que hago es reclamarme una ternura que nunca he tenido? ¿Y si antes vivía engañada y es ahora que se ha caído la máscara?
Mis espinas no han evolucionado a rosa. Se quedaron siendo sólo espinas, y si me preguntan la verdad es que no les veo futuro. No veo el camino. No veo esperanza. No veo colores. No veo amor. No veo a Lola. No me veo. Las noches pasan y yo sigo sin recordar mis sueños. La vida pasa y yo me estanco. ¿Y si perdí a mi verdadero yo por estar jugando a ser otra?
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