sábado, 23 de noviembre de 2013

Șase luni

Toda mi vida he estado buscando respuesta a varias preguntas que tengo desde que era niña.
Yo no soy la persona que la gente cree y la verdad es que me cuesta demasiado hacer algunas cosas.
No me gusta ser sociable, no puedo ser abierta y contar mis secretos a los demás, y cuando lo hago me arrepiento en el instante, si, también me cuesta confiar y preocuparme por alguien. Soy ingenua, me aferro a vagas esperanzas siempre y también soy bastante celosa y muy emotiva. Todo me afecta a niveles absurdos y al mismo tiempo no me importa nada. La verdad es que ni siquiera yo misma me entiendo, creo que en estos 17 años no he podio llegar a conocerme lo suficiente y eso es algo en lo que trabajo. Sin embargo, siempre había tenido una imagen algo "clara" de lo que soy, o de lo que me he convertido con el paso de los años, lo que me gusta y lo que no, el tipo de personas que me agradan y las que ignoraría, etc.
En alguna época de mi vida consideré que mi único talento era estudiar, si es que puede considerarse un talento. La verdad fue lo único que me quedó, sabía cantar y ahora no tengo voz, sabía dibujar y ya no lo hago a menudo, aprendí muchas habilidades pero no las he explotado lo suficiente, o es que simplemente no soy buena en eso y ya. Pero siempre fui buena para memorizar fechas, realizar operaciones, preparar exposiciones, leer muchos libros sobre temas varios y todo lo relacionado con el estudio en general. Hasta ahora. Ya no sé quién soy o de que soy capaz.
A veces me pregunto por qué a la gente buena le pasan cosas malas. La verdad es algo que no tiene ni un poco de lógica, se supone que, según el karma, debería pasar todo lo contrario. No deberían darte un trofeo por asesinar a alguien, y no lo hacen, pagas cárcel o creas fama de asesino. Pero eso es bajo la ley de los hombres. En la ley de la vida las personas no reciben lo que dan y las oportunidades son tan nulas que la gente ni ganas tiene de luchar, igual lo poco que hay se lo dan a los que ya tienen mucho, y los que no tienen nada que se las arreglen como puedan.
En los últimos días he estado pensando en que quiero desaparecer, sería algo que me gustaría mucho. Irme a un lugar lejos y que nadie volviera a saber nada de mi nunca, sólo quiero vivir en paz conmigo, en donde nadie espere nada de mí, en donde no pueda decepcionar a nadie. Porque eso es lo único que realmente me duele... Yo no puedo cargar con el peso de haber decepcionado a las personas. Y siento vergüenza por mi, y me da rabia mirar a las personas a la cara y ver su expresión de "esperaba más de ti". Simplemente no puedo.
Ahora voy a tener mucho tiempo libre para torturarme a mi misma con estos pensamientos.
Caí, pero me levanté y ahora estoy en pie, esperando. No quiero palabras de apoyo, ni de consuelo, no quiero nada de nadie, sólo me resta esperar.  Mi vida, desde el inicio, ha sido una constante espera. Yo detesto esperar, es algo a lo que uno se acostumbra con el tiempo, aunque en mi caso, no del todo.
Lo que no te mata, te hace más fuerte o más cruel.
I'm afraid.


1 comentario:

  1. Creo que nada describe la sensación que tengo en este momento. Si al caso, el par de lágrimas que tengo sólo significan que me siento bien y mal cuando me doy cuenta que por ahí hay alguien que siente lo mismo que yo, que tiene los mismos miedos, que creyó por mucho tiempo ser solo buena en algo.
    Después de todo no somos tan únicos como creemos, eso es bueno pero también malo.
    Por el momento me siento menos sola y eso me reconforta. Un saludo, pásate por acá.
    http://corazonenfasostenido.blogspot.com/

    ResponderEliminar